Cadencia
Del poemario “Olvídate de Ítaca”

En esta vida interminable
en que habitamos,
cansados de la ceguera mineral
que nos aturde,
del gemido de los arpones en la carne,
de la madera quebrada
por la insolente fiereza del agua,
y la creciente vanidad de la lujuria.

En esta precisa vida insostenible.

Yacen pavorosas, la pena y la esperanza,
la quietud de los ahogados,
la eterna vigilia de las nubes,
y este fugaz viaje de barcos hundidos
hasta las simas de la incertidumbre.