Versos al calor del deseo.
Breves palabras me buscan esta mañana
en que extraño la fiereza ancestral de tu boca,
esta mañana que la luz ha entrado fugaz
por las rendijas cansadas de la ventana
y ha posado su laúd de polvo suspendido
entre el regazo azul y cálido de las sábanas.
Tenues palabras me persiguen
en un afán de poemas huérfanos,
de estrofas entrelazadas,
mientras cabalga el día entre mis manos
y escucho las canciones que en la cocina
siseas cuando amasas la ternura
y condimentas el amor a fuego lento.
Viene hacia mí el poema desbocado,
con afanes de provocación y cierta lujuria,
escucho tus pasos que se acercan
y un perfume a canela y membrillo
invade la estancia lentamente,
tocas mis cabellos y sonríes
mientras tu mirada sobrevuela las palabras
dejando entre sus lineas migajas de pan,
para que no me pierda,
para que sepa regresar a tus abrazos
cuando la noche invada el territorio
y clausure el verso definitivamente.